BUENOS AIRES, Argentina.- Reino Unido reafirmó que mantiene su posición sobre la soberanía de las Islas Malvinas, luego de que el presidente argentino, Javier Milei, asegurara que existen “vientos de cambio” favorables para el histórico reclamo de su país sobre el archipiélago.
Las declaraciones de Milei se produjeron después de que el presidente estadounidense Donald Trump señalara que no descarta revisar la tradicional posición de neutralidad de Washington respecto a la disputa entre Argentina y Reino Unido.
El mandatario argentino también se pronunció contra el proyecto petrolero Sea Lion, impulsado por empresas británicas e israelíes en aguas ubicadas aproximadamente 220 kilómetros al norte de las islas.
Ante estas declaraciones, el ministro británico de Defensa, Wes Streeting, sostuvo que los habitantes del archipiélago eligieron continuar bajo administración británica y aseguró que el compromiso de su gobierno con las islas es “absoluto e inquebrantable”.
Milei anunció que su administración buscará endurecer las sanciones contra compañías relacionadas con operaciones que Argentina considere no autorizadas en la zona. También informó sobre la creación de una base naval en la provincia de Tierra del Fuego.
El presidente argentino rechazó además que los habitantes de las islas tengan derecho legítimo a la autodeterminación, al considerar que se trata de una población establecida en un territorio cuya soberanía reclama Argentina.
La disputa entre ambos países se mantiene desde hace décadas. En 1982, Argentina y Reino Unido protagonizaron una guerra de 74 días que dejó 649 argentinos y 255 británicos muertos.
En 2013, los habitantes del archipiélago votaron ampliamente a favor de mantener su condición de territorio británico de ultramar. Argentina no reconoce ese referéndum como válido para resolver la disputa de soberanía.
La controversia también ha sido abordada por Naciones Unidas. Una resolución de 1965 reconoce la existencia de una disputa entre Argentina y Reino Unido e insta a ambos gobiernos a buscar una solución mediante negociaciones diplomáticas.
Estados Unidos reconoce actualmente la administración británica de facto sobre las islas, aunque no mantiene una posición específica respecto a la soberanía reclamada por Argentina.

