El gobierno de Estados Unidos incautó los buques Sophia y Marinera, con lo que suma cuatro petroleros decomisados en las últimas cinco semanas como parte del bloqueo total al crudo venezolano.
La Casa Blanca declaró al Marinera como una embarcación “apátrida” tras una persecución de tres semanas que culminó con un asalto militar en aguas del Atlántico Norte, cerca de las costas de Islandia.
Ante esto, Rusia denunció el uso de la fuerza en el operativo y acusó a EU de interferencia ilegal en aguas internacionales. El Marinera, que navegaba bajo bandera rusa, operaba anteriormente como el Bella 1 y estaba sancionado desde 2024 por presuntos vínculos con Hezbolá.
El gobierno de Vladimir Putin aseguró que el Marinera obtuvo “permiso temporal” para navegar bajo la bandera rusa el 24 de diciembre y “se perdió el contacto con el barco” después de que las fuerzas navales estadunidenses lo abordaran.
El otro petrolero incautado, el Sophia, fue abordado por fuerzas estadunidenses en aguas del Caribe, confirmó el Comando Sur de EU.

