La Selección Mexicana comenzó el año con una ausencia que no pasó desapercibida. Gilberto Mora, una de las mayores promesas del futbol nacional, quedó fuera de los primeros compromisos del Tri debido a una lesión que no solo lo marginó de la convocatoria, sino que también encendió las alarmas dentro del cuerpo técnico por su impacto a mediano y largo plazo.
Aunque el joven atacante sí tuvo actividad en el arranque del Clausura 2026 con Xolos, el resto del torneo parecería estar marcado por su posible baja además de cierto temor a que se pierda la Copa del Mundo.
De acuerdo con diversos reportes cercanos al entorno de Mora, el mediocampista presentó una pubalgia que sería producto de sobrecargas musculares de los últimos meses.
En 2025, el atacante fue uno de los jugadores con mayor participación tanto en su club como en selecciones nacionales, teniendo participación desde Copa Oro, Liga MX, Mundial Sub-20 y algunos amistosos con la Selección Mexicana.
Especialistas en medicina deportiva describen la pubalgia como un dolor crónico en la zona de la pelvis y la ingle, provocado por la inflamación de los tendones que se insertan en el pubis.
Entre Liga MX y Leagues Cup, Mora acumuló 34 partidos, mientras que con el Tri —en selecciones mayor y Sub-20— disputó 10 encuentros adicionales, incluyendo amistosos, Copa Oro y el Mundial Sub-20. Esta exigencia constante habría provocado una sobrecarga que hoy se manifiesta en su estado físico.
Las molestias no desaparecieron con el paso de las jornadas y llevaron al área médica de la Selección a realizar estudios más profundos durante la concentración, determinando que el jugador deberá permanecer fuera de las canchas al menos hasta la jornada 8 del Clausura 2026.
Más allá de su regreso a corto plazo, dentro del entorno del Tri existe preocupación real por el impacto que esta lesión pueda tener en el proceso mundialista. Gilberto Mora es considerado una pieza clave del futuro de la Selección y uno de los proyectos más importantes rumbo a la Copa del Mundo, por lo que el enfoque ahora será priorizar su recuperación total.
El priorizar su participación con la Selección Mexicana, dejaría a un lado su juego con Xolos, donde se estima se perdería al menos la mitad de la fase regular, eso para llevarlo con mucha precaución.
A sus 17 años, se espera que su evolución sea favorable. En casos leves de pubalgia, la recuperación puede tomar entre tres y cuatro semanas. Sin embargo, si surgen complicaciones o la lesión se vuelve crónica, el tiempo de inactividad podría extenderse de tres a seis meses, un escenario que el Tri busca evitar a toda costa.

