Nicolás Maduro confirma llamada “cordial y respetuosa” con Trump

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El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, confirmó el miércoles que sostuvo una llamada con su par estadunidenseDonald Trump hace diez días y señaló que ésta se produjo en un tono “cordial”.

Desde agosto Estados Unidos desplegó una flotilla de buques de guerra en el Caribe a la que se incorporó en noviembre el portaviones más grande del mundo con el argumento de combatir el tráfico de drogas, pero Venezuela sostiene que esa operación busca derrocar a Maduro.

Conversé con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Puedo decir que la conversación fue en un tono de respeto, inclusive, puedo decir que fue cordial entre el presidente de Estados Unidos y el presidente de Venezuela”, dijo Maduro en su primer comentario público sobre la llamada.

“Si esa llamada significa que se están dando pasos hacia un diálogo respetuoso, Estado a Estado, de país a país, bienvenido el diálogo, bienvenida la diplomacia, porque siempre buscaremos la paz”, declaró el gobernante venezolano.

Trump había confirmado el domingo que habló por teléfono con Maduro, sin dar detalles sobre la conversación.

No diría que salió bien ni mal. Fue una llamada telefónica”, dijo Trump.

Washington afirma que Maduro encabeza el supuesto Cartel de los Soles, al que declaró organización terrorista el 24 de noviembre. También ha ofrecido una recompensa de 50 millones de dólares por información que lleve a la captura del líder izquierdista.

Maduro denuncia que las maniobras militares estadounidenses buscan en realidad derrocarlo y apoderarse de las cuantiosas reservas petroleras del país.

El mandatario venezolano no ofreció precisiones sobre lo tratado con Trump.

Fue la primera vez que el dirigente venezolano, en el gobierno desde el 2013, comentó la conversación con Trump en medio del vasto despliegue militar en el Caribe ordenado por la administración estadounidense desde mediados de agosto y que ha llevado al ataque de más de una veintena de lanchas presuntamente cargadas con drogas y la muerte de al menos 80 personas en aguas cercanas a Venezuela, pero también en el Pacífico.