Manny Pacquiao exige revancha inmediata tras el polémico empate

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Las luces del MGM Grand se atenuaron mientras los jueces deliberaban. En las gradas, una multitud de camisetas rojas y banderas filipinas ondeaban con la misma pasión de hace dos décadas. Manny Pacquiao, con 46 años y 25 años después de su debut profesional, esperaba la decisión con el rostro tranquilo pero la mirada encendida. Minutos después, cuando se anunció el polémico empate con Mario Barrios, una parte de Las Vegas se quedó en silencio. Pero no Pacquiao. Desde su esquina, el ocho veces campeón del mundo levantó la cabeza y, con voz firme, dejó una frase que sacudió al mundo del boxeo.

Pensé que había ganado la pelea. Fue un combate cerrado. Mi oponente fue duro. Fue una pelea maravillosa”, dijo Pacquio.

Creo que hice lo suficiente para llevarme la victoria,” comentó Barrios. “Pero aún así, me quito el sombrero ante Manny. Fue un absoluto honor compartir el ring con él.”

La historia quiso que este capítulo se escribiera seis semanas después de que Pacquiao fuera inducido al Salón Internacional de la Fama del Boxeo. Un reconocimiento que para cualquier otro significaría el punto final de un cuento de Cenicienta. No para Pacquiao. Mientras muchos acuden a Canastota para hablar sobre sus carreras, él se calzó los guantes para volver al ring del MGM, el mismo escenario donde 12 años atrás cayó brutalmente ante Juan Manuel Márquez. Un regreso que difícil, pero lo hizo ver un gran combate.

La empresa CompuBox registró 120 golpes conectados de un total de 658 lanzados por Barrios, 19 más que los que contabilizó para Pacquiao (101 de 577). Según las estadísticas no oficiales, Pacquiao conectó más golpes de poder (81 de 259 frente a 75 de 235), mientras que Barrios superó en jabs (45 de 423 contra 20 de 318).

Sin embargo, los jueces otorgaron un empate que favoreció a Barrios al ser el campeón mundial welter del CMB. No hubo escándalo, pero tampoco resignación.

El desenlace del sábado impidió que Pacquiao se uniera a leyendas como Bernard Hopkins y el fallecido George Foreman al convertirse en campeón mundial pasados los 40 años.

Quiero boxear más, no sé cuanto, pero sé que quiero volver a ser campeón mundial”, finalizó.