Los Dodgers encontraron en su regreso a Canadá la motivación que necesitaban para dejar atrás su mal momento ofensivo y volver a imponer condiciones sobre Toronto. El equipo angelino, que había arrancado la temporada con dudas en la caja de bateo, explotó con una contundente victoria 14-2 en el Rogers Centre.
El escenario no es nuevo para Los Ángeles, que ya había golpeado a los Azulejos en la Serie Mundial, llevándose los juegos 2, 6 y 7. Ahora, de vuelta en territorio canadiense, la historia volvió a repetirse con una ofensiva encendida.
El protagonista fue Dalton Rushing, quien firmó una actuación perfecta al embasarse en sus cinco turnos, conectar dos cuadrangulares y lograr el primer juego de cuatro imparables de su carrera. Una noche que no sólo marcó el rumbo del juego, sino que también confirmó su capacidad para responder en momentos clave.
El respaldo fue inmediato. Teoscar Hernández, Freddie Freeman y Shohei Ohtani también se volaron la barda, en una exhibición donde la ofensiva angelina castigó sin tregua al pitcheo de Toronto.
Los números reflejan con claridad el cambio de narrativa. Después de anotar apenas 23 carreras en sus primeros seis juegos, los Dodgers han producido 45 en sus últimos cuatro encuentros, una cifra que no se veía desde 1900, cuando Phillies y Reds registraron marcas similares.
Lo que parecía un inicio incierto, hoy luce distinto. La ofensiva encontró ritmo justo en el mismo escenario donde ya había marcado diferencia, reafirmando su dominio reciente sobre Toronto.
Parte de la historia también pasa por la gestión del roster. Rushing recibió la titularidad dentro de la rotación del equipo, en un movimiento pensado para acomodar a Will Smith en los siguientes juegos junto a Yoshinobu Yamamoto y Shohei Ohtani. La oportunidad fue clara… y la respuesta también.
El receptor de 25 años, quien llegó a Grandes Ligas como el mejor prospecto de la organización, había tenido un primer año complicado debido a la falta de ritmo en su participación.
Sin embargo, tras ajustar su mecánica durante el receso, comienza a traducir ese trabajo en resultados, en un momento donde los Dodgers vuelven a proyectarse como una de las ofensivas más peligrosas del calendario.

