El conflicto en Medio Oriente continúa marcado por una combinación de confrontación militar, presión diplomática y señales ambiguas sobre una posible salida negociada. En las últimas horas, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que revisará una nueva propuesta de paz enviada por Irán, aunque expresó escepticismo sobre su viabilidad.
Pronto revisaré el plan que Irán acaba de enviarnos, pero no puedo imaginar que sea aceptable”, declaró Trump en su red Truth Social, al insistir en que Teherán no ha asumido suficientes costos por décadas de confrontación.
Desde Irán, el viceministro de Exteriores, Kazem Gharibabadi, aseguró que la iniciativa busca un fin “permanente” al conflicto, pero dejó claro que ahora corresponde a Washington decidir el rumbo.
La pelota está en el campo de Estados Unidos, que debe elegir entre la vía diplomática o la continuación del enfoque confrontativo”, afirmó.
A pesar de estos mensajes, la retórica sigue siendo dura. Trump incluso defendió las operaciones navales estadounidenses contra embarcaciones iraníes en términos que evidencian la agresividad de la estrategia.
“Somos como piratas”, dijo durante un mitin en Florida, al describir la incautación de cargamentos de petróleo iraní como parte del bloqueo en curso.

