FIFA ganará alrededor de 100 millones de dólares en el México vs Sudáfrica

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A una semana de iniciar el Mundial 2026 en México con el partido inaugural ante Sudáfrica en el Estadio Ciudad de México, un grupo de dueños de palcos y plateas del inmueble aún no llega a un acuerdo con la organización. Esto ocurre ante las estrictas políticas de la FIFA para tomar el control total de la sede y establecer sus propias reglas, asegurando así sus multimillonarias ganancias.

Para la FIFA, lo que sucede en la Ciudad de México representa un obstáculo atípico, dado que en Monterrey y Guadalajara no han encontrado esta resistencia debido a la forma en que fueron elaborados los contratos originales. Los dueños de los palcos son claros: exigen la totalidad de los derechos adquiridos por 99 años, lo que incluye entradas, el poder ingresar sus propios alimentos y los espacios de estacionamiento; una situación que no está del todo resuelta a estas alturas del conteo final.

El conflicto con los palcohabientes se une a las constantes críticas por el flujo de dinero que recibe la FIFA en comparación con la inversión que realmente realiza en las instalaciones de las sedes del Mundial 2026, el cual comparte con Estados Unidos y Canadá. Por ejemplo, en Nueva Jersey se decidió elevar el costo del tren para los días de partido, buscando no utilizar fondos públicos en un evento privado y financiar su propia operación. Por otra parte, en Foxborough hubo una amenaza de boicot ante los elevados costos de seguridad que traería el evento. Aunque en ambos casos se encontraron puntos medios, el mensaje ha sido contundente: no permitirán que todos los beneficios económicos queden en manos de la institución dirigida por Gianni Infantino sin recibir algo a cambio.

La FIFA proyecta que la Copa del Mundo 2026 sea la más lucrativa de la historia en cuanto a boletaje. Para lograrlo, han incrementado los precios de forma exponencial, además de aumentar el número de partidos respecto a Qatar 2022 y debutar los polémicos precios dinámicos en la venta de esta edición. Todo tiene un objetivo claro: facturar tres mil millones de dólares este año exclusivamente por concepto de venta de boletos y zonas de hospitalidad según la propia FIFA lo dio a conocer en su presupuesto.