El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció el miércoles desde el Foro Económico Mundial en Davos que ha alcanzado con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, el “marco para un futuro acuerdo” sobre Groenlandia y toda la región ártica, y que, en consecuencia, ha decidido no imponer los aranceles que estaban programados para entrar en vigor el 1 de febrero.
El mensaje fue divulgado por Trump en su red Truth Social tras su reunión con Rutte, quien la semana pasada confirmó que conversó con el mandatario estadunidense sobre “la situación de seguridad en Groenlandia y el Ártico” y que seguirían trabajando juntos en el tema, con un encuentro previsto en Davos.
Trump describió la reunión con Rutte como “muy productiva” y dijo que ambos habían dado forma al “marco de un futuro acuerdo con respecto a Groenlandia y, de hecho, a toda la región ártica”. En su publicación señaló que “esta solución, de concretarse, será muy beneficiosa para Estados Unidos y todos los países de la OTAN”, subrayando la importancia estratégica del Ártico para los aliados occidentales.
La decisión de suspender la imposición de aranceles prevista para el 1 de febrero representa una cesión significativa en un conflicto diplomático que había tensionado las relaciones transatlánticas. Trump había amenazado previamente con gravar con tasas del 10% y luego del 25% a varios países europeos —incluidos miembros de la OTAN como Dinamarca, Noruega, Suecia, Francia, Alemania, el Reino Unido, los Países Bajos y Finlandia— si no apoyaban sus aspiraciones de control sobre Groenlandia, provocando fuertes críticas de aliados.

