A casi dos años del ataque de Hamás y la ofensiva militar de Israel en Gaza, ayer el presidente Donald Trump y el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu anunciaron un acuerdo sobre el futuro del territorio palestino.
Se trata del proyecto titulado “Plan integral del presidente Donald Trump para poner fin al conflicto en Gaza”, de 20 puntos, y que ahora queda pendiente de la reacción del movimiento Hamás.
En primer lugar, destaca la liberación de los rehenes que se encuentran cautivos desde el 7 de octubre de 2023 y descarta que Israel ocupe Gaza.
“Estamos como mínimo muy, muy cerca (…) y quiero agradecer a Bibi por realmente involucrarse y hacer su trabajo”, dijo Trump a los periodistas, refiriéndose a Netanyahu por el diminutivo de su nombre.
“Espero que vayamos a tener un acuerdo de paz, y si Hamás rechaza el acuerdo, ellos son los únicos que quedan mal, todos los demás lo han aceptado. Pero tengo la sensación de que vamos a tener una respuesta positiva”, dijo el líder de la Casa Blanca.
A su lado, tras una reunión en la Casa Blanca, Netanyahu declaró su apoyo a ese plan.
“Esto servirá para poner fin a la guerra en Gaza, que logra nuestros objetivos bélicos, que traerá de vuelta a Israel a todos nuestros rehenes, desmantelará las capacidades militares de Hamás, pondrá fin a su gobierno político y garantizará que Gaza nunca vuelva a representar una amenaza para Israel”, declaró.
La rueda de prensa, en la que no se aceptaron preguntas, fue una reiteración de la alianza diplomática histórica entre ambos países, puesta a prueba de manera decisiva tras el ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023 en el sur de Israel.
Tras ese atentado, las Fuerzas de Defensa de Israel iniciaron una ofensiva militar intensa con el fin de acabar con el grupo radical islámico.
El saldo de estas operaciones es de más de 65 mil muertos, incluidos niños pequeños.
Además, se bloqueó el ingreso de ayuda humanitaria.
“Si Hamás rechaza el plan, o lo acepta, pero actúa en contra de él, entonces Israel terminará el trabajo por sí mismo. Esto se puede hacer de la manera fácil, o se puede hacer de la manera difícil, pero se hará”, declaró Netanyahu.
“Preferimos la manera fácil, pero tiene que hacerse”, agregó el premier.
El acuerdo define un plan a corto plazo, establecido en especial sobre la liberación de rehenes e intercambio de prisioneros.
“Las fuerzas israelíes se retirarán hasta la línea acordada para preparar la liberación de rehenes. Durante este tiempo, todas las operaciones militares, incluidos los bombardeos aéreos y de artillería, se suspenderán, y las líneas de batalla permanecerán congeladas hasta que se cumplan las condiciones para la retirada escalonada completa”, estableció el plan.
El documento afirma que nadie será obligado a abandonar Gaza.
“Quienes deseen salir podrán hacerlo libremente y regresar de igual manera”, agregó el documento, difundido ayer por la Casa Blanca.

